El domingo 2 de Junio, por cierto que la festividad ya no se celebra en uno de los jueves del año en que relucía más el sol, he vuelto a revivir la procesión del CORPUS CHRISTI. Mis recuerdos son de cuando la torre de santa Eugenia era totalmente de piedra.
En la procesión hay elementos que no han cambiado:
La custodia con la Forma para que el pueblo viese a Jesús por la calle y a la gente sencilla cantando. El palio, que
entonces lo veíamos en la tele y no precisamente para acoger a Dios, y al sacerdote revestido de elegancia para llevar la expresión del amor transformado en pan.
Los altares que la gente del pueblo prepara para que el sacerdote descanse y a la vez se realice un acto de veneración hacía Jesús.
Los niños de primera comunión, a nosotros les costaba mantenernos agrupados por que nos contaban por decenas, ahora por unidades.
Las campanas que han sonado a lo largo del recorrido, pero ya no está el «campanon» una enorme campana que sonaba de una forma magestuosa.
He echado de menos los santos que acompañaban al Santísimo, los niños teníamos una especial atención a «Santiago matamoros», hoy tendríamos que decir Santiago en la batalla de Clavijo. Si estaban los estandartes de las cofradías y la asociación de danzas Cristo de San Felices de Becerril de Campos.
Me he dado cuenta que en las ventanas y balcones del recorrido faltaba algo, no estaban adornadas con las bonitas colchas o las sábanas blanco con la flor y/o la foto del sagrado Corazón de Jesús
En cambio he visto a damas castellanas con mantilla una tradición muy nuestra que se vestía en las grandes ocasiones.
La novedad para mi ha sido contemplar, por cierto muy agradable, las danzas y paloteos recuperados de una época anterior a la que yo conocí gracias a la asociación cultural jotas danzas y paloteos Cristo de san Felices.
Me han comentado que los origenes de estas danzas son muy antiguos, de la edad media, y que nacieron precisamente en la conmemoración del Corpus Christi.
Los danzantes han paloteado o danzado en la salida de la procesión de la iglesia, en cada altar mostrando su respeto ante Jesús Sacramentado, a lo largo de la procesión han danzado como señal de alegría.
El final de la procesión ha sido un pasillo de honor
Me ha encantado encontarme con una tradición enriquecida, solo pido que no se pierda sino que vaya a más.























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